Archivo para junio, 2011

La piscina de los ahogados (RBA, 2011), de Ross Macdonald

Posted in 5 fiambres, Autores, Escritores de EE.UU., Hombres que cuentan crímenes, Novela negra, Ross Macdonald with tags , , , on 22 junio 2011 by uncadaverenmiblog

La mirada del pecado

Dicen que fue a comienzos de los 60, apenas diez años después de que publicase la primera novela protagonizada por Lew Archer, que los críticos comenzaron a incluir a Ross Macdonald (California, 1915 – 1983) en el triunvirato de los grandes de la novela negra americana que completaban Dashiell Hammett y Raymond Chandler. Una terna de autores tan respetable  que hasta un crítico literario de un suplemento cultural los podría elogiar sin vergüenza porque cuentan con el consenso de estar entre los mejores escritores del siglo XX de cualquier género literario. Y para muchos el mejor de los tres fue Macdonald.

Hammett, el más directo y natural, había nacido para crear un género; Chandler, más culto, aportó sofisticación pero donde Chandler ponía ironía, Macdonald puso sarcasmo y si los protagonistas de los dos primeros buscaban llevar la justicia a las calles, el detective de Macdonald buscaba algo mucho menos ambicioso pero más peligroso: Lew Archer buscaba la Verdad.

Hay que decir en honor a Macdonald que desde su incorporación al club de los grandes del hard boiled, este selecto grupo echó el cierre y no admite nuevas incorporaciones. Pero Macdonald es otra cosa y aunque sólo diez años separan la primera novela de Lew Archer (El blanco móvil, 1949) de la primera de Philip Marlowe (El sueño eterno, 1939) y veinte de la primera de Hammett (Cosecha roja, 1929), es toda una época lo que les separa pues el mundo de Hammett y Chandler ya no existe mientras que el de Macdonald sigue siendo plenamente contemporáneo.

Y si sus predecesores tuvieron algo de lúdico, en Macdonald siempre hubo más dolor. Si el Agente de la Continental o Marlowe tuvieron algo de caballero andante o de cirujano que extirpa de raíz el mal, el detective de Macdonald ejerció más como notario que levanta acta, como sacerdote que da la extremaunción o como médico forense realizando una autopsia. Aunque sus clientes no lo sepan, cuando Lew Archer entra en escena queda poco por hacer salvo conocer la desconsoladora pero liberadora verdad.

No falta quien comenta que Ross Macdonald se pasó toda su vida escribiendo la misma novela; historias con su mansión californiana con piscina habitada por mujeres que huelen a cloro y a sexo y vestidas con ropa de deporte e ira. Mujeres atrapadas y adolescentes perdidas; hombres brutales, egoístas, soñadores, crueles y frágiles. Hombres y mujeres con miedo y miradas tristes, la mirada del pecado. Casi todos infelices. Qué más da. Su novela era tan buena que podría haberla escrito treinta veces en vez de las diecisiete que forman la serie de Lew Archer.

Escritoras de la talla de PD James (Todo lo que sé sobre novela negra, Ediciones B, 2010) confiesan que de entre el triunvirato de grandes del hard-boiled, Macdonald es su favorito y le considera el maestro de los epítetos. Pero al contrario que sus compañeros de terna, pocas novelas suyas se encuentran en las librerías en español por lo que es de agradecer el que RBA esté poco a poco reeditando sus libros. La piscina de los ahogados, la segunda novela del autor, ha sido la última en ser publicada por esta editorial y es una de las pocas del autor que han sido llevadas al cine. Muestro a continuación una escena de la peli.

——————–
Ficha técnica:
La piscina de los ahogados (RBA, 2011), de Ross Macdonald.
Título original: The Drowning Pool (1950)
Tapa blanda con solapas.272 páginas.
Calificación: 5 Cadáveres (Excepcional)
Anuncios

En piel ajena (RBA, 2011), de Tana French

Posted in 4 fiambres, Escritores europeos, Escritores irlandeses, Mujeres que cuentan crímenes, Novela negra, Tana French with tags , , , on 17 junio 2011 by uncadaverenmiblog

Amigos para siempre

En las novelas de Tana French (Vermont, EE.UU., 1975) personajes secundarios de una historia son protagonistas de la siguiente. Es una manera de agotar un personaje y pasar al siguiente que conviene al estilo de la autora, porque Tana French se ha especializado en exprimir como un limón a sus protagonistas y situarlos al borde de su ruina personal y profesional; en mostrar sus fragilidades, en colocarlos frente al precipicio de sus tentaciones más escondidas mientras el caso que investigan se va poco a poco difuminando.

Tras el desastre de la Operación Vestal relatada en El silencio del bosque, y su posterior traslado a la Brigada de Violencia Doméstica, Cassie Maddox toma las riendas de la serie y nos narra cómo echa de menos su antigua vida y a su compañero mientras da una y otra vuelta a la operación que hasta la fecha ha marcado negativamente su carrera profesional. Es entonces cuando una mujer aparece asesinada en los alrededores de la casa señorial donde vivía con cuatro amigos más. Lo extraordinario del caso es que se trata de una mujer cuyo pasado es imposible de rastrear porque usaba el nombre de la detective Maddox cuando trabajaba como agente encubierta y por si fuera poco la víctima y la agente son idénticas como dos gotas de agua; cuando estas cosas ocurren en una novela negra el siguiente paso es evidente: que la detective Maddox se haga pasar por la víctima y averigüe lo que sucedió.

El grupo de cuatro amigos en el que Cassie Maddox se va a infiltrar es singular: estudiantes de doctorado en el Trinity College de Dublín, todos procedentes de familias disfuncionales, se habían construido un mundo extraño a su alrededor. A fin de cuentas la universidad no deja de ser el lugar perfecto para huir de una realidad vulgar y en crisis sin esconderse de ella. Una regla explícita que se han impuesto los cuatro amigos les prohíbe hablar del pasado pero cuentan con muchas reglas implícitas, como pensar que es posible una vida de eternos postadolescentes estudiantes en la que todo está permitido salvo crecer. Demasiado tentador para la Cassie Maddox proclive a huir de la realidad.

Cuando el lector se quiere dar cuenta la autora le ha dado el cambiazo a la historia: de una novela policiaca hemos pasado a una historia que tiene que ver con el huir y el refugiarse; de aislarse pero no estar solo; de parar el tiempo y no crecer. Tal vez por eso no a todo el mundo le gusta Tana French aunque en mi opinión sea una de las novedades internacionales más interesantes de entre lo que nos llega traducido a España.

——————–
Ficha técnica:
En piel ajena (RBA, 2011), de Tana French.
Título original: The Likeness (2008)
Tapa blanda con solapas. 649 páginas.
Calificación: 4 Cadáveres (Muy buena)
A %d blogueros les gusta esto: