El observatorio (Rocaeditorial 2008), de Michael Connelly

El observatorio, Michael ConnellySigo sin entender por qué el principal socio de mi pequeño club de novela negra -mi padre- adora a Michael Connelly (Filadelfia, EE.UU. 1956) y a su principal creación: el detective del Departamento de Policía de  Los  Ángeles, Hieronimus Harry Bosch.

Como los mejores personajes de los clásicos, Bosch se describe a sí mismo por medio de sus acciones. De su truculenta biografía se podría haber esperado un resentido social, un delincuente o algo peor, pero lo que el autor hizo surgir fue un personaje obsesionado con las víctimas -las vivas y las muertas- y con una fortaleza moral a prueba de bombas. Su escala de valores es simple: primero, las víctimas; después, nada; luego, tal vez, todo lo demás. Me temo que no habría hecho migas con Zapatero. En esta última novela de Harry Bosch podemos leer:

Debajo del cristal de su mesa, su compañero guardaba fotos de su esposa; debajo del cristal de su lado del escritorio, Bosh tenía fotos de víctimas cuyos asesinos todavía buscaba.

Aún no se ha llevado al cine ninguna novela de Connelly con Bosch como protagonista, quizás porque no es un tipo que resulte  ni simpático ni morboso para el lector.  Connelly ha tratado de crear un personaje lo más real y verosímil posible. Tenía otras opciones que otros autores han explotado, pero él ha preferido el apego a la realidad tanto para el personaje como para su entorno. Hubiese sido demasiado fácil crear una caricatura de tipo duro que divierta al lector. Pero los duros de verdad, los auténticos como Bosch, no son simpáticos. Micheal Connelly

Meticuloso, inteligente, intuitivo, tímido,  solitario, un poco chulo, oscuro, feroz, también compasivo. Se podrá decir que su escala de valores es simple pero no desde luego su personalidad. Harry Bosch no habla mucho, no dice cosas ocurrentes y si te reencarnases en policía de Los Ángeles y te tocara ser su compañero ya te puedes atar los machos porque el nivel de exigencia y de compromiso con tu trabajo estará a la altura del compromiso moral de Bosch.Y junto con su compromiso moral, antes de cualquier otra consideración, Bosch es básicamente un hombre de acción que en vez de hablar actúa y nunca se queja.

escena del crimen

El jardín de las delicias -la obra de El Bosco que se encuentra en el Museo del Prado– es para Michael Connelly una alegoría de la ciudad de Los Ángeles, de ahí el nombre del detective (Hieronimus Bosch es el nombre inglés de El Bosco). Pero será la única alegoría de sus historias: el resto, según insiste Connelly, sería tan real como las calles y autopistas de Los Ángeles que tan minuciosamente nos narra en sus novelas; su parques, lagos y colinas; la burocracia del Departamento de Policía y las luchas políticas en su seno; los procedimientos de las investigaciones criminales, los bares donde los policías desayunan café con donuts y el código entre compañeros del cuerpo.  Incluso nuestro propio Bosch estaría tomado de la vida real.

¿Y qué podemos decir de El Observatorio, la última novela de Connelly? Que sigue en su línea. Algo más frenética de lo habitual -la trama transcurre en apenas 13 horas-, algo más breve de lo habitual. Por lo demás, Harry Bosch en estado puro. A mi padre le ha encantado y a mí también porque, al final, ha conseguido que Hieronimus Bosch me acabe cayendo bien.

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Ficha técnica:
El Observatorio (Roca Editorial, 2008), de Michael Connelly.
Título original: The overlook (2007)
Calificación: Nuestro Harry cumpliendo años. 4 Cadáveres (Muy buena).

8 comentarios to “El observatorio (Rocaeditorial 2008), de Michael Connelly”

  1. Estoy de acuerdo con tu descripción del personaje de Bosch: un arquetipo de detective aislado, introvertido, duro, con problemas con la autoridad… Es curioso que ninguna de las novelas de Connelly se haya llevado al cine. Mientras leía El eco negro podía imaginar perfectamente el thriller que sería. Por cierto, la novela me entretuvo, pero no logró entusiasmarme.

  2. uncadaverenmiblog Says:

    Hola, Sonia. Gracias por tu mensaje. De Connelly se llevó al cine “Deuda de Sangre” y la llevó nada más y nada menos que Clint Eastwood, aunque Connelly no quedó muy satisfecho. Pero de Bosh no se ha hecho ninguna a pesar de que es su principal personaje, su popularidad es inmensa en EE.UU. y goza de un gran reconocimiento entre los escritores de novela negra. Tanto es así que Harry Bosh realiza cameos en novelas de colegas de Connelly.

    Yo creo que le falta carisma para enganchar en una sola película. Tal vez una serie de TV se adaptaría mejor a su perfil.

    Un beso.

  3. Beatriz Says:

    Hola,

    ¿Y aún te preguntas por qué a tu padre le entusiasma?

    No hay ningún otro personaje que me haya calado tanto. Y me siento desleal al hablar de personaje. Habría debido decir que nadie o ninguna persona -aunque haya nacido en una historia de ficción- lo ha hecho.

    Y no quiero que nadie la lleve al cine. Aunque consigan una gran película.

    Tú lo has descrito excelentemente. Por cierto, por alguna razón, los rasgos físicos que yo le doy a Harry son una mezcla de Gabriel Albiac y del sargento Mick Belker (Bruce Weitz) de Canción Triste de Hill Street.

  4. Creo que describes muy bien al personaje, y a pesar de que dices que no entiendes cómo a tu padre le encanta, tú mismo le otorgas 4 cadáveres.

    Yo sólo he leído “La rubia de hormigón” y no me maravilló aunque no estuvo mal, prometo darle alguna otra oportunidad a Bosch.

  5. uncadaverenmiblog Says:

    Beatriz: ¿Gabriel Albiac? Hummm … no sé. Debe ser de su quinta porque Bosch es de los personajes que cumplen años y debe andar cerca de los 60. Pero creo que se mantiene en forma porque es un hombre de acción.

    Saludos.

  6. uncadaverenmiblog Says:

    Hola, masteatro. Lo que me choca es que mi padre esté tan emocionado con Bosch … en fin cosas mías.

    Saludos.

  7. El personaje de Harry Bosch me ha calado hondo. Es una tio gris, con una existencia gris y una moral mas que cuestionable, pero aún así a mi me resulta un personaje atractivo y misterioso

  8. No estoy para nada de acuerdo con tu visión de Harry Bosch, Isabel.
    El detective es de todo menos gris siendo su personalidad tan singular que no congenia con casi nadie de su entorno, a Harry se le quiere o se le odia.
    Por otro lado debido a los casos a los que se enfrenta, la relación tan inusual que tiene con las mujeres y las pocas amistades con las que cuenta, desde luego no se puede decir que su existencia sea gris, Bosch no deja indiferente a nadie de su entorno.
    Así mismo hablar de que su moral es cuestionable, cuando es la seña de identidad diferenciadora en las novelas con respecto a los demás policías, me parece hasta irreal; de hecho sus valores morales son lo mas autentico del personaje, no recuerdo si es en la 1ª o en la 2ª novela cuando tiene ocasión de llevarse mucho dinero sucio en un momento dado, sin testigos ni gente que lo eche en falta, y no lo hace.

    Yo voy por su tercera novela “La Rubia de hormigón” y tengo que decir que aunque el personaje me encanta, los 3 libros que llevo hasta ahora de él me ha costado continuarlos hasta varios capítulos después, y aunque el personaje me encanta, y las tramas de sus novelas me gustan bastante, creo que pasaré a otro autor cuando termine con “La rubia de hormigón”. Creo que Dennis Lehane en su saga de “Kenzie & Gennaro” se adapta mas al tipo de novela policíaca que me gusta, mas por su estilo escribiendo que por otra cosa, me parece mas intenso.

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